Curvas y rectas, reflexión literaria sobre la vida y el camino personal

Curvas y rectas: una geografía interior

Un proyecto literario sobre la memoria, la experiencia y el arte de recorrer la vida con la velocidad adecuada.

Estoy acometiendo un nuevo Proyecto que pasará a llamarse Curvas y Rectas. Es un intento ambicioso de poner palabras a una geografía interior. No busca ser un manual o sermón, sino un testimonio, una confesión sincera que nace de la experiencia y de la memoria. Cada página encierra su propia huella, la certeza de que la vida tiene luces y sombras, alegrías y tristezas, y merece ser comprendida, aceptada y, sobre todo, compartida.

El lector encontrará no solo reflexiones, sino también evocaciones y pensamientos que nos recuerdan nuestra propia fragilidad y prueban nuestra resistencia; que el dolor nos enseña, pero la sonrisa nos sostiene; que lo importante no es evitar las curvas ni apurarse en las rectas, sino aprender a recorrerlas con la velocidad adecuada.

Quien abra sus páginas no encontrará respuestas cerradas, sino un espejo en el que tal vez reconozca algo de sí mismo. Y si al cerrarlo logra mirar su propia vida con otros ojos, con más gratitud y más calma, el propósito de este libro estará cumplido.

La vida es un camino que nunca se deja domar del todo. A veces parece entregarnos una senda recta, clara, luminosa, que recorremos con paso firme y con la satisfacción de sentir que todo fluye a nuestro favor. Otras veces, en cambio, se nos impone la curva: ese giro imprevisto que nos obliga a detenernos, a corregir el rumbo, a medir nuestra fortaleza y a descubrir de qué estamos hechos. Es nuestro trayecto y realidad, lleno de tramos fáciles y difíciles.

Las curvas son los problemas, los tropiezos, las dudas que nos sacuden y nos invitan a crecer. Las rectas son los momentos de calma, de plenitud, las conquistas de la felicidad que justifican el viaje. Y entre ambas se dibuja la existencia, como un mapa que nadie nos entrega de antemano y que solo se traza con los pasos que damos.

En este tiempo en el que se corre tanto que apenas se mira atrás, esta nueva obra que estoy afrontando quiere ser una pausa. Una invitación a detenerse, a reflexionar, a entender que el trazado de cada vida está hecho de contrastes, y que en esos contrastes reside su propia grandeza. Porque solo quien ha sabido sufrir una curva aprecia de verdad la serenidad de una recta.

Curvas y Rectas es, en definitiva, un canto a la vida misma: a su dureza y a su belleza, a su misterio y a su claridad, a la certeza de que cada tramo, ya sea curvo o recto, es parte esencial del viaje que todos hemos emprendido hacia nuestro destino.

Lo importante no es evitar las curvas ni apurarse en las rectas, sino aprender a recorrerlas con la velocidad adecuada.

*Texto perteneciente a un nuevo proyecto literario en proceso.*